18 de junio de 2011

Viaje al corazón de Corea (en Flores): restaurante Yu-Ga-Ne, la parrilla en la vos te cocinás

Yu-Ga-Ne, eso dice el cartel el coreano. El señor dibujado es el dueño.
No sé nada de comida coreana. Tampoco sé mucho de Corea. Sé que es un prominente país asiático, en donde el Budismo, el Confusianismo y el Taoismo conviven desde siempre; que está dividida en dos y que –siguiendo al Hollywood de mi infancia- los del Sur son los buenos y los del norte los malos. O no. Nada de eso. También sé algo más: hace frío en invierno y tienen unas vistosas montañas muy verdes llamadas Taebaek San. Y en el mapa, para que nos ubiquemos, ocupa una península con forma de garra de dragón justo entre Japón y China.

Pero también Corea (la del Sur, sobre todo) tiene en Argentina una comunidad bien activa que, dicen los coreanos hispanoparlantes, serán unos 25 mil. La república de Corea en nuestro país está en el Barrio de Flores (ahí dicen que hay casi 20 mil), justo al límite con Floresta. En las calles los carteles están en coreano y en las tiendas ves desde tecnología, a productos textiles y cuanta cosa se pueda vender, porque los coreanos de Flores son hábiles comerciantes.

El bulgogi típico precisa que los cortes de carne sean chicos, así se asan velozmente.

¿A qué viene todo esto? A que un colega, Ricardo Mosso, que está trabajando en un libro sobre la comunidad coreana, me llamó y me dijo que teníamos una cita gastronómica en Yu-Ga-Ne: un reconocido restaurante, al que asiste la comunidad a cenar puntualmente desde las 18:30 horas. Eso fue lo primero que aprendí: que en Corea se come mucho, variado y sobre todo temprano. Lo segundo, que es una experiencia a transitar al menos una vez en la vida, porque a nivel de sabores es un plan fuerte y con teletransportador a paisajes imaginarios.

Yu-Ga-Ne ocupa una antigua casona en la esquina de Bacacay y Lamarque. Desde fuera, no parece un restaurante. Pero basta cruzar la puerta para que te lleves la primera sopresa: el bolgogi. Ricardo me lo había explicado más o menos bien: es la comida típica coreana, en la que te sentás en una mesa, con una decena de platitos, y en el medio hay una parrilla con un brasero. Justo encima, un tubo extractor se lleva casi todo el humo. Y sí, lo que te imaginás es lo correcto: bulgogi es carne a la brasa que vos mismo te cocinás sobre la mesa.


Con practicidad taoísta, además de los típicos palitos para la comida, te proveen de una tijera para cortar los trozos de entraña, piel de cerdo, tocino y pescado, que vas tirando a la parrillita. Mientras se cocina, tenés tiempo de comer la sopa –una suerte de miso, picantísima- que te predispone para entrar en un mundo de sabores exóticos para el consumidor de parrillas locales.

Compartimos la mesa con un puñado de coreanos y argentinos coreanizados que me explicaron qué estábamos comiendo. Básicamente es como un tenedor libre, donde el arroz es la única porción individual, mientras que el resto se comparte, desde el la carne a los diez platitos. Algunos de los que logré entender y sistematizar: 

1.    Ban chan, arroz, viene en una casuelita individual y tiene la consistencia aglomerada de los arroces para comer con palitos.
2.    Kimchi, un alimento base en Corea por su valor antioxidante, que es como repollo fermentado, muy especiado y picante, que intercalás con la carne.
3.    Salsa de doenjang, a base de soja. Un sabor traído de otro planeta, fuerte y decididamente en las antípodas de las armonías occidentales, que a la carne le viene bien, aunque la primera impresión es shockeante.
4.    Ko Chuchan, un dip con tubos de calamar cortados y embebidos con salsa de ají y algas (me pareció al menos que eran algas). Muy picantes…
5.    También una ensalada de lechuga, zanahoria, remolacha y cebolla, claro que con sabor asiático en la condimentación, además de brócolis, morrones y ciertos picles, aunque no llegué a saber cómo se llamaban los platos.

Licor de moras llamado Bokbujajoo, sabe a Syrah fortificado.

De beber, agua. Luego apareció el Soju Chum Churum, que es un destilado de trigo y papa, alcohólico pero suave, para hcaer un brindis. Y al final, el dueño, que es el que ves retratado en el cartel del restaurante, trajo un licor de moras llamado Bokbujajoo, que parecía un Syrah fortificado, y que los presentes se encargaron de aclarar que no lo sirve en cualquier ocasión. Halagado, me lo bebí con pausa, mientras se estiraba la sobre mesa y la charla acerca de las particularidades de la vida coreana en Argentina.

Como experiencia, una visita a Yu-Ga-Ne amerita un regreso. Es el tipo de salidas que harías con un par de amigos para explorar rincones de la ciudad. Eso sí, andá con ropas que no tengas inconveniente en que salgan con olor a humo. Por lo demás vale la pena de cabo a rabo. Todo el combo de comidas, asciende a los 80 pesos por persona, más bebidas. Y de paso, aprendés algo más de Corea.

Bacacay 3499, esquina Lamarca / T4613-4623
Atienden de lunes a sábado de 10 a 23 horas. 
Los mozos hablan criollo. Conviene reservar.

14 comentarios:

Cristy dijo...

El Ban chan, es el nombre que se la da los platitos que acompanian al arroz! (Bab)

Talu dijo...

asi es.. Arroz se dice Bap y el Ko Chuchan es la salsa dulce picante

buena la nota :)

Jiwi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pau dijo...

el GO CHU JANG (ko chuchan, según vos) no es lo que decís. Es la pasta de ají picante que se usa para condimentar las comidas.
Lo que vos llamás "Dip de calamares" es uno de los tantos BANCHAN que existen.

SOJU es el nombre de la bebida, soju chu rum es la marca. Y es un licor a base de batata, no papa.

y el licor de moras se llama BOK BUN JA.

Y la carne que te dan en YUGANE, no es bul go gui. Ellos te dan entraña, panceta, matambre, entre otros, pero no bul gogui, que es una carne agridulce marinada.

Saludos! ;)

Joaquin Hidalgo dijo...

Menos mal que hay gente que sabe de esto, porque yo, lo primero que aclaré, es que no sabía nada. Y de una cena que pasé dentro del restaurante, me quedé, primero, con gusto a poco, segundo con ganas de saber. Y eso es lo que demuestran claramente estos post.

Se agradece. Ahora, digan la verdad, ¿cuántas veces fueron para saberlo a ciencia cierta? Y eso que usé google para chequear algunos datos.

En todo caso, agradecido estoy.

Cristy dijo...

Me encantan tus notas y siempre las leo!
Yo soy coreana ;) asi que lo se, aclaro para que no lo aprendas mal, no para corregirte (aunque...si)
Pero estuvo muy bien, para alguien que no sabe. clap clap

Joaquin Hidalgo dijo...

Gracias Cristy... sospeché que eras de la comunidad. Y sí, las aclaraciones son más que necesarias.

Salú!

Anónimo dijo...

ocasión

Joaquin Hidalgo dijo...

uups... puede pasar...

Ahora lo arreglo.

Salú!

Le Cuisinier dijo...

Me gusta mucho la crónica... Ya me lo anoto para la próxima "traición a la coreana"...

Una maza el blog.

Joaquin Hidalgo dijo...

Gracias Le Cuisiner...

Ya verás de qué se trata cuando vayas. La crónica no es más que una fracción de la historia.

Saludos!

Le Cuisinier dijo...

Al final fui a conocer el lugar. Excelente opción distinta a otros restaurantes coreanos más turísticos como Bi Won o Sinko. Sabores más delicados, menos picante que otros lugares, mucha frescura. Interesante opción.

Joaquin Hidalgo dijo...

Epa, muy bueno. Me alegro que te gustara...

Igual, confesá, es algo bizarro, ¿verdad?

Salú!

Anónimo dijo...

Hola quisiera visitar uno este jueves estoy entre yu ga ne y mido alguien que pueda recomendarme cual de los dos? es para ir con mi marido no somos nada romanticos pero nos gusta innovar y me parecio divertido!